
El reencantamiento posmoderno pone de manifiesto que el
anhelo espiritual forma parte de la condición humana. En este contexto, el
cristianismo tiene la oportunidad de tender puentes de diálogo para acercar la
experiencia de Dios a los hombres y mujeres del siglo XXI.
Si te estás preguntando qué está pasando con la crisis de
todo lo religioso, aquí tienes un buen libro. La sociedad ha cambiado y las
religiones van rezagadas, pero la sed de espiritualidad no espera, y cualquier
persona tiene hoy acceso a lenguajes, textos y experiencias de otras religiones
y sensibilidades. ¿Es esto un caos o una oportunidad? En el capítulo 4, cuando
habla del ‘Qué: los contenidos’ me parece excelente el enriquecimiento
que supone tratar los siguientes pares: Dios personal/divinidad impersonal;
creación/panteísmo; Gracia/energía; Revelación/gnosis;
Salvación/autorrealización; Resurrección/reencarnación . ¡Qué interesante el
capítulo donde interpreta Pentecostés y Babel! El lenguaje es asequible, pero
también preciso. He subrayado muchas de los textos que el autor cita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario